Día Mundial del Corazón: qué puede hacer la tecnología del vehículo si el conductor sufre una emergencia al volante

En Ecuador, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la principal causa de muerte en 2024, con 14.471 fallecimientos según el INEC. De cara al Día Mundial del Corazón, este 29 de septiembre, Ford Quito Motors explica cómo sistemas como SYNC 4 y Pre-Collision Assist pueden ayudar a reducir riesgos cuando un conductor pierde la capacidad de reaccionar.

Un malestar repentino, un mareo, una pérdida de conciencia o una emergencia cardiovascular pueden cambiar por completo una situación cotidiana al volante. Cuando la capacidad de reacción de una persona se ve comprometida, cada segundo cuenta, y la tecnología del vehículo puede convertirse en un aliado para reducir determinados riesgos.

En Ecuador, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la principal causa de muerte durante 2024, con 14.471 fallecimientos registrados, de acuerdo con el Registro Estadístico de Defunciones Generales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). La cifra representa una tasa de 80,5 fallecimientos por cada 100.000 habitantes.

En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, esta realidad abre una conversación que va más allá del cuidado de la salud: ¿qué puede hacer un vehículo cuando su conductor comienza a sentirse mal o pierde la capacidad de reaccionar?

"La respuesta no está en que el vehículo sustituya al conductor, sino en la posibilidad de contar con diferentes capas de asistencia que puedan actuar en momentos críticos", explica Jorge Aguirre, jefe nacional de posventa de Ford Quito Motors.

CUANDO TODAVÍA SE PUEDE PEDIR AYUDA
El primer escenario ocurre cuando la persona comienza a sentirse mal, pero todavía mantiene la capacidad de comunicarse y actuar. En los vehículos Ford equipados con SYNC 4, disponibles en Ecuador a través de Quito Motors, el conductor puede usar el comando de voz "OK, Ford" para solicitar determinadas funciones sin soltar el volante, entre ellas realizar una llamada a un contacto previamente registrado. En una emergencia, esa acción puede significar segundos ganados para pedir ayuda mientras se busca una zona segura para detener el vehículo.

CUANDO EL CONDUCTOR DEJA DE REACCIONAR
El segundo escenario es el más crítico: el conductor pierde súbitamente la capacidad de responder y el vehículo sigue en movimiento. Aquí entran en juego sistemas como Pre-Collision Assist con Frenado Automático de Emergencia, diseñados para detectar riesgos de colisión, advertir al conductor y, si es necesario, aplicar los frenos automáticamente para reducir la velocidad y ayudar a evitar o disminuir la gravedad de un impacto. El sistema no detecta un infarto ni ninguna otra emergencia médica: responde ante riesgos que sí puede identificar en la trayectoria del vehículo.

LA SEGURIDAD SE CONSTRUYE POR CAPAS

"Esta perspectiva pone en evidencia que la seguridad también se construye desde la prevención y la capacidad de respuesta. La tecnología no sustituye la atención del conductor, el cuidado de la salud, ni la intervención de los servicios de emergencia, pero sí puede contribuir a reducir ciertos riesgos cuando se presenta una situación inesperada", señaló Aguirre.

Porque cuando una emergencia sucede al volante, unos segundos pueden marcar la diferencia entre pedir ayuda, reducir un impacto o evitar que una situación crítica tenga consecuencias mayores.
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